¿Uno de los 12 apostoles fue parte de la población LGBT?
6/23/20262 min read


Dentro de la historia del cristianismo y la teología contemporánea, ninguno de los 12 apóstoles es calificado oficialmente como "gay" por las iglesias mayoritarias, ya que las categorías modernas de orientación sexual no existían en el mundo antiguo.
Sin embargo, desde la teología queer y el análisis histórico-literario, hay un fuerte foco de debate e interpretación homoerótica centrado en una figura en particular: Juan el Apóstol.
La discusión gira en torno a su identificación como el "Discípulo Amado" en el Evangelio de Juan. Los argumentos y la historia de esta interpretación se dividen en los siguientes puntos clave:
El lenguaje del Evangelio de Juan
En el cuarto evangelio, hay un personaje anónimo al que se refiere constantemente como "el discípulo a quien Jesús amaba". La tradición de la Iglesia ha identificado históricamente a este personaje con Juan, el hijo de Zebedeo.
Los pasajes que la teología queer analiza suelen destacar una intimidad física y emocional muy marcada para la época:
En la Última Cena (Juan 13:23): El texto original en griego describe a este discípulo recostado directamente sobre el pecho o el regazo de Jesús (en tō kolpō tou Iēsou), una posición de extrema cercanía y favor personal.
En la Crucifixión (Juan 19:26-27): Mientras todos los demás apóstoles hombres han huido por miedo, el Discípulo Amado es el único que permanece al pie de la cruz junto a las mujeres. En sus últimos momentos, Jesús le encomienda el cuidado de su propia madre, integrándolo formalmente a su familia elegida.
Historia de la interpretación homoerótica
La idea de que la relación entre Jesús y Juan tenía matices románticos o eróticos no es una invención del siglo XXI; tiene siglos registrándose en la cultura occidental, a menudo en contextos de disidencia política o artística:
En el Renacimiento y la Ilustración: Christopher Marlowe, el famoso dramaturgo isabelino y contemporáneo de Shakespeare, fue acusado en 1593 de afirmar públicamente que "San Juan Evangelista era el compañero de cama de Cristo y siempre se apoyaba en su pecho".
El Rey Jacobo I de Inglaterra (James I): Monarca famoso por patrocinar la traducción de la Biblia King James y por tener conocidos amantes masculinos, defendió su relación con el Duque de Buckingham ante el Parlamento en 1621 diciendo: "Jesucristo hizo lo mismo, y por tanto no puedo ser culpado. Cristo tenía a su Juan, y yo tengo a mi Jorge".
Filósofos y pensadores: Figuras como Jeremy Bentham o el rey Federico el Grande de Prusia escribieron textos o poemas sugiriendo paralelismos entre la relación de Jesús y Juan y los mitos clásicos de parejas masculinas de la antigüedad (como Aquiles y Patroclo).
La perspectiva teológica actual
Hoy en día, teólogos e historiadores queer argumentan que el texto evangélico valida formas de amor y compañerismo íntimo entre hombres fuera de la norma estrictamente heterosexual o familiar de la época. Para muchos creyentes de la comunidad LGBT+, la figura del Discípulo Amado representa un espacio de visibilidad y aceptación profunda dentro del relato sagrado.
Por otro lado, la teología tradicional y la mayoría de los historiadores académicos sostienen que el amor expresado en estos textos debe entenderse bajo el concepto de ágape (un amor espiritual, divino y desinteresado) o como un recurso literario del propio evangelio para crear un modelo de "discípulo ideal" con el que el lector pueda identificarse, descartando cualquier connotación de tipo sexual.